Oskar Van Deventer, uno de los mayores diseñadores de rompecabezas a nivel mundial, nos presenta esta maravilla de cubo, donde la belleza del cubo cobra una gran relevancia.
A pesar de tener todas sus piezas huecas y parecer que su movimiento de capas sea imposible de realizar, nos sorprenderemos por su facilidad en giros.
Si bien carece de corte de esquinas, nos encontramos con un cubo flexible gracias a su sistema interno de raíles perfectamente entrelazados entre sí.
Otro cubo imprescindible en todo coleccionista cubero.